Esa maldita voz en off…
mayo 25, 2008
Sentado en la silla sin respaldo, solo con su guitarra y ese micrófono que nunca está a la altura justa de entrada. Un sólo haz de luz que lo ilumina a él (y solo a él) y nada más sobre el escenario. El silencio hace más profunda a la oscuridad. No hay nada más que lo sostenga más que su talento y su confianza; lo que lo llevó a estar ahí en un primer lugar. Eso y algún que otro amigo que lo animaba y que ahora repite ¨¿cómo pudo animarse?¨.
Juntando todo el valor que pudo conseguir en esos 17 segundos eternos en el escenario, agarra la guitarra y se dispone a tocar. Sus dedos están congelados, no tienen movimiento. El cerebro ordena pero los dedos no se mueven. ¨Bueno, aunque sea canto para llenar el vacío¨ piensa; pero tampoco. La boca se abre y no logra emitir ni un sólo sonido, quedando solo e indefenso nuevamente.
Sería bueno que haga algo se logra escuchar desde el publico.
Sí, seria bueno que haga algo¨ se repitió arriba del escenario.
Cerró los ojos y empezó a escuchar la música en su cabeza. Se fue olvidando lentamente de dónde estaba y de quiénes (o cuántos) estaban a su alrededor. Poco a poco se fue relajando y sus dedos volvieron a tener movilidad. En un arrebato de valor tomó la guitarra nuevamente y comenzó a tocar. Sus ojos estaban todavía cerrados cuando abrió la boca y la primera frase de su canción salió.
Toda la canción de principio a fin fue perfecta. Cada acorde, cada nota en su lugar. Al terminar respiró aliviado, abrió sus ojos y vio como ya no había nadie a su alrededor. Estaba solo, pero no solo arriba del escenario: el público ya no estaba.
Tomó su guitarra, la silla sin respaldo y bajó del escenario. Con una mirada casi nostálgica miró hacia el escenario mientras guardaba la guitarra en el estuche y acomodaba la silla sin respaldo contra la pared. Cruzó la habitación con sus pies haciendo eco contra el silencio y la oscuridad de la sala. Abrió la puerta, miró para el escenario y salió. Sin aplausos, sin gritos y sin nadie que lo espere del otro lado. Sólo esa voz que acompaña cada uno de sus movimientos. Esa voz que lo llevó arriba del escenario y esa misma voz que acompañaba su partida.
Dedicado a Alitas y su gordo, a Pinky tambien… y a todo aquel que alguna vez hizo algo porque una vocecita en la cabeza le dijo que era lo correcto…
Final alternativo para ¨A oscuras… Y solo… ¨
enero 4, 2008
… Ahora se escucha algo mas claro y desde el frente. Desde la luz. Me paro. No es lo mismo ir hacia adelante, pienso. Me muevo hacia la luz cegadora. Es distinto. En la oscuridad no se ve. Un paso mas adelante y estoy al borde de esos 30 cm.
Ahora el susurro es distinto. De fondo se pueden escuchar muchos de esos gruñidos. Pero están en las sombras, donde no los puedo ver. Yo voy hacia la luz donde alguien me llama.
Ahora los gruñidos están mas cerca. Que raro? Y son mas.
Siento su aliento en mis piernas y sobre mi cuello. Siento un par de uñas sobre mi piel.
Y de repente… la luz se apago.
A oscuras… Y solo…
diciembre 27, 2007
Siento un susurro bien cerca de mi oído izquierdo. Es una voz de mujer que me pide algo pero no llego a escuchar bien. Cierro mis ojos para concentrarme en el susurro. Ahora siento un aliento pesado sobre mi cabeza. Escucho un leve gruñido y algunas gotas de algo que caen en mis hombros. Giro bruscamente. Abro los ojos bien grandes. Pero no hay nada. Solo la misma oscuridad y la misma luz cegadora. Limpio mis hombros de la baba pero ya estaban secos. Tan veloz fui de nuevo?
Grito.
Its only natural if we fall (the unreal trip)
diciembre 7, 2007
She wants to build small craters to sell on the moon. Behind a huge wooden store she hides planning the form, the colours and the prices. A small picture of a huge crater hangs at her back. Almost as if that picture had hands and those hands were pulling her strings she works on hers small craters. Hiding from the real world she thinks she has 8 small craters done. Once she said that when she got 18 she would start her journey. No one can ever know when a crater is finish or really how to do it. But she insists that there are 8 done. And she continues to make some more. Hidden behind the wooden store.
She wants to build quicksand stadiums with quicksilver frames, for no one to go and watch the games that little moon-people will play in them. She had thought of the little details on the doors and on the seats. The lights would be like small triangles, and the whole stadium would be in the middle of one of her small craters.
She had also thought about her journey to the moon. She has a big tent so she can spend her nights until she buys a house. And she will be making more small craters there. Obviously. That´s why she intends to go there. And that´s what she says her dream is, making small holes on the lunar-ground. With little moon-people all around her asking for new small craters.
But what she doesn´t know is that she can´t walk to the moon. As much as she wants, she can not go to the tallest tower and try to reach the moon from there. Nor from the highest mountain. What she does not know is that this is all in her head. And it can´t be done.
Sometimes, when nobody is watching, she bends over and starts crying. With her arms around her knees. That´s only when she realizes that the moon is a long way from her. And that the road is almost impossible. Almost, because she can dream that she lands on the moon. But it´s only real when she falls.
Small dots somewhere…
octubre 30, 2007
Algunos diran que es una locura, que no es correcto o quizas de mal gusto. Pero un dia me puse a seguir puntitos que encontre en una pared, a modo de ¨unir los puntos¨. Recorri toda una pared buscandole un sentido, hasta que encontre una cara. No se bien de quien era pero me resulto familiar.
Al dia siguiente segui buscando puntos y camine 7 cuadras por la calle con lo que me parecio ser un arbol; me tuve que deviar por otras 2 cuadras para completar unas ramas. En el resto de la semana encontre un pajaro en la pared del baño de mi casa, un auto en una ventana de la casa de mi abuela y 3 guitarras en el mismo vagon del tren.
Pero cuando te vi a vos, yo sabia que ya habia unido los puntos que formaban tu cara. Ya te habia encontrado, ya habia recorrido y bordeado tus ojos. Me fue facil reconocerte.
Y vos me reconociste a mi.
Lo note por como tus ojos recorrian mi boca. Por como te fijabas en el contorno de mi nariz. Y te diste cuenta…
Ahora paso el tiempo buscando puntos que unir por tu cuerpo, encontrando nuevas formas y nuevos caminos por tu piel…
Una escena en la mañana…
octubre 2, 2007
Un rayo de luz entra con furia por entre las cortinas mal cerradas y golpea con fuerza el rostro de la persona que yace dormida en la cama desecha. Con tanta fuerza golpeo que logro arrancarla del dulce abrazo del sueño. Se mueve… resonga… da una vuelta… Intenta taparse el rostro de aquel rayo de sol, pero todo esfuerzo es inutil. Ya esta despierto.
Finalmente, derrotado, se aferra a la idea de que ya no puede dormir mas. Gira y queda boca arriba con los brazos extendidos mirando fijamente al techo extraño que sobre el se extiende. El rayo de sol sobre su rostro le indica que ya es avanzada la mañana. Se sienta sobre la cama y observa lo que queda de la noche anterior. Decide levantarse.
Se da cuenta de que esta desnudo y utiliza la sabana que estaba repartida por toda la cama para taparse. Sentado sobre el borde de la cama se agarra la cabeza, que le retumba desde el interior. ¨Tengo que dejar de hacer esto¨ se dice. Se levanta, tambaleandose va hacia la ventana. En el camino tumba 3 botellas vacias de no-se-que y 2 vasos que andaban dando vueltas por ahi. Llega hasta la ventana como puede y abre las cortinas. Mala idea. Ahora el retumbar se convirtio en dolor. Pareciera que la luz buscara abrir su cabeza a la mitad.
Entremedio del malestar y el dolor miro por la ventana y en ese paneo se detuvo en una hermosa mujer sola en la parada del colectivo. Dejo el dolor y el malestar de lado. Giro… Enfrentandose a los remanentes de la noche pasada se dijo ¨Tengo que dejar de hacer esto…¨
Salto sobre la cama, revolvio hasta encontrar un pantalon y una remera, se los puso. Se puso las zapatillas (que encontro en el baño y en el armario) agarro las llaves del cajon y saltando por sobre el cuerpo de una mujer mutilada se repitio: ¨Definitivamente, tengo que dejar de hacer esto¨. Abrio la puerta, salio, la cerro tras de si y encaro hacia la parada del colectivo…
